La mesa de Ortiz
2/9/20261 hr 16 min
A los férreos defensores de la ley, les escandalizaba que Jesús se sentara a comer con prostitutas de burdel, comerciantes de dudosa reputación, adúlteros, ladrones, y fornicarios. No entendieron que esto no implicaba que Él aprobara sus malas obras, sino que deseaba estar cerca de ellos para, precisamente, liberarlo de ellas. Hoy sigue siendo fundamental que los cristianos entendamos que estar cerca del pecador no significa relativizar su pecado, sino amarlo para que Cristo lo redima. Si nuestra mesa sólo admite a los “correctos”, quizá no se parece tanto a la de Jesús. Él no levantó...
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First 90 secondsDante Gebel· Host0:00
[melodía suave] ¿Estamos listos? ¿Sí o no? [murmullo] Antes de meterme de lleno en el mensaje de hoy, quisiera dejar en claro todo el, el espectro de significado de la palabra creencias, ¿mm? A veces suele ser muy confuso qué constituye, eh, o qué significa una creencia en comparación con una preferencia o con una opinión. Creencia y preferencia son dos cosas diferentes, parecidas, primas, pero no son hermanas. La palabra creencia se puede dividir en dos categorías. La primera categoría es lo esencial. Son los asuntos de, de profunda relevancia, o sea, nuestras convicciones más profundas. Si nos preguntaran rápidamente cuál es tu creencia en Cristo, algunos diríamos que el Señor murió, resucitó al tercer día, que viene por nosotros, que solamente hay un camino dado a los hombres, Jesucristo el hijo de Dios, etcétera. Tienen que ver con las convicciones que no se negocian. Se basan en lo que interpretamos de las escrituras, esas convicciones, nuestra estructura interna como, como cristianos, ¿sí? La segunda categoría constituyen nuestras preferencias, que a veces las confundimos con creencias. ¿Qué es una preferencia? Cuando preferimos una cosa en lugar de la otra.